El hidroplaneo
es un fenómeno físico, que ocurre cuando un rodado automotor ingresa a alta
velocidad a un charco de agua. Se produce en charcos de poca profundidad aun de
1,25 centímetros de profundidad (media pulgada), un efecto hidrodinámico; el
agua forma una cuña entre el neumático y el pavimento o suelo, provocando por
un empuje de abajo hacia arriba, efecto similar al que producen las corrientes
de aire sobre el ala del avión, que provoca la separación entre ambos. De esta
manera el neumático deja de rodar sobre la calzada, quedando apoyado sobre una
delgada capa de agua.
En esas
condiciones la rodadura entre el neumático y el pavimento pasa a realizarse
entre el neumático y el agua, disminuyendo a valores de adherencia muy bajos.
Se forma una cuña de agua entre el pavimento y la superficie de contacto del
neumático.
La esencia del fenómeno de hidroplaneo es la incapacidad del agua de escapar
del área de contacto de la rueda y pavimento.
El vehículo comienza a rodar sobre el agua, por la acción de dicho efecto
hidrodinámico, se pierde el control del rodado, desaparece la fricción rueda
pavimento.
No hay posibilidad de aplicar los frenos con éxito, al perderse el rozamiento
neumático pavimento.
El efecto
de hidroplaneo o aquaplaning, es función de la existencia de charcos de agua de
espesor delgado -a partir de los 2 mm de espesor de capa de agua puede haber
hidroplaneo-, de la velocidad de circulación del neumático cuando ingresa al
charco de agua existente en el camino, de la presión de inflado de los
neumáticos, en menor medida inciden la forma de los dibujos de las cubiertas o
neumáticos, y prácticamente no depende de la rugosidad de la calzada.
Cuando el
vehículo pierde el contacto con la calzada, se desliza sobre la capa de agua,
tornándose ingobernable el control del rodado, dejando de responder los
sistemas de frenos.
Recomendación:
Los
neumáticos deben tener una adecuada presión de inflado, con surcos o dibujos de
una correcta profundidad.
Cuando
por efecto de la lluvia el pavimento comience a estar mojado se debe disminuir
inmediatamente la velocidad.
Es
recomendable circular por las rodadas del vehículo que transita adelante.
Es
importante estar alerta ante cualquier señal que indique que el vehículo ha
comenzado a estar bajo el efecto de hidroplaneo, tales como la falta del sonido
de chapaleo al transitar o síntomas que denoten que el vehículo no tiene
suficiente agarre o buen frenado.
Cuando ya está actuando el efecto de hidroplaneo en
el vehículo:
Disminuir la velocidad inmediatamente. La
desaceleración debe hacerse en forma suave, es decir levantando el pie del
acelerador hasta conseguir la suficiente adherencia de los neumáticos. No se
deben efectuar en ningún momento maniobras bruscas. Debe evitarse en todo
momento clavar los frenos ya que ello, con seguridad, producirá el patinaje del
vehículo y por consiguiente la falta de dominio del mismo.
Fuentes: